Si lavas el dinero por accidente, no se deshace. Está hecho de materiales como algodón y lino, ¡no de pulpa de madera!

Los billetes de tu cartera se llaman "papel moneda", pero si fueran de lo mismo que cuadernos o periódicos (pulpa de madera), se desharían con el primer sudor o lluvia.
La mayoría de las monedas "de papel", como el dólar estadounidense, son en realidad 75 % algodón y 25 % lino.
Al ser básicamente tela, el "papel" es mucho más resistente que el papel real. Por eso un billete aguanta miles de dobleces antes de romperse, mientras una hoja de cuaderno se rasga antes.
En muchos países (Vietnam, Australia, Canadá, Reino Unido...) el "papel" está siendo sustituido por polímero.
Si dejas un billete de verdad en la lavadora, las fibras de pulpa se romperían y quedarían hechas papilla. Como el dinero es de algodón/lino o plástico, sobrevive al centrifugado y puede salir más limpio.
El "papel moneda" es un poco mentira: en realidad se parece más a una prenda de alta calidad o a un plástico de alta tecnología. Esa durabilidad hace que el mismo billete pase por miles de manos durante años sin deshacerse.