Incluso con un microscopio potente es muy difícil distinguir la huella de un koala de la de un humano. Son los únicos no primates con esta característica.

Si un koala cometiera un delito, la policía podría acusar por error a un humano. Estos marsupiales australianos tienen huellas tan parecidas a las nuestras que hasta los expertos con microscopio tienen dificultad para distinguirlas.
La mayoría de los animales no tienen huellas dactilares. Solo los humanos, nuestros parientes cercanos como chimpancés y gorilas, y... los koalas. Lo raro es que los koalas no están emparentados con monos ni humanos; son marsupiales, más cercanos a canguros y wombats.
Se cree que es un caso de evolución convergente: dos animales distintos desarrollan el mismo rasgo porque viven de forma similar o necesitan resolver el mismo problema.
Los bucles, espirales y arcos de las huellas del koala son tan humanos que en la comunidad científica se ha bromeado con koalas "contaminando" escenas del crimen. Aunque ningún koala ha sido arrestado, sus patas nos recuerdan que la naturaleza repite las mismas soluciones en especies muy distintas.
Los koalas son los únicos animales fuera de los primates (monos, simios, humanos) con huellas dactilares únicas. Evolucionaron por separado pero se ven casi iguales porque ayudan a trepar y a sentir texturas.