Los humanos tenemos dos párpados; los gatos tienen un tercero oculto en el rabillo del ojo que los mantiene limpios y húmedos.

¿Has visto un triángulo blanco o transparente en el rabillo del ojo de tu gato cuando tiene sueño? No es un error: es su tercer párpado.
Los humanos solo tenemos párpado superior e inferior. Los gatos (y muchos otros animales como perros y aves) tienen uno extra llamado "membrana nictitante" o "haw": una capa fina y pálida en el rincón interno del ojo. Casi siempre está oculta, pero puede deslizarse por el ojo como un limpiaparabrisas.
Tiene dos funciones: actuar como paño de limpieza y barrer polvo y suciedad; y repartir la humedad por el globo ocular para que no se seque. Como los gatos cazan entre hierba y arbustos, este párpado extra protege sus ojos de arañazos.
Si el gato está despierto y sano, normalmente no se ve. Puede asomarse cuando está muy relajado, medio dormido o despertando. Si el tercer párpado se queda visible mucho rato con el gato despierto, puede indicar enfermedad o lesión ocular.
Los gatos tienen un tercer párpado escondido en el rabillo del ojo. Mantiene el ojo húmedo y lo protege del polvo y los arañazos al cazar. Como unas gafas de seguridad incorporadas que salen cuando las necesitan.