Hace mucho tiempo, el agua estaba sucia y llena de gérmenes. ¡La gente les daba a los niños una cerveza suave porque era más segura y limpia que el agua de los pozos!

Hoy les decimos a los niños que beban agua para estar sanos. Pero hace cientos de años en Europa, beber agua de un río o un pozo podía enfermarte gravemente.
En la Edad Media, no había sistemas de limpieza. Los desechos solían terminar en el agua, provocando enfermedades. Sin saberlo, la gente descubrió que la cerveza era la solución.
A los niños se les daba "Cerveza Pequeña" (Small Beer). Era una versión muy suave, con muy poco alcohol. Al fabricarla, el agua se hervía, lo que mataba las bacterias peligrosas. Además, era nutritiva y daba energía a los pequeños.
Dar cerveza a un niño no era para que se divirtiera, sino para que sobreviviera. Era una forma de asegurar que bebieran algo limpio y alimenticio en un mundo sin agua potable.