El estómago produce ácido clorhídrico (HCl) con un pH muy bajo. ¡Es tan potente que puede derretir el metal! Para no digerirse a sí mismo, el estómago crea una capa gruesa de mucosidad y renueva su revestimiento cada pocos días.

Dentro de tu vientre hay un líquido tan corrosivo que podría perforar la madera o disolver el acero. Se trata del Ácido Clorhídrico (HCl), la herramienta principal para descomponer los alimentos.
La acidez se mide en la escala de pH. Mientras que el agua tiene un pH de 7, el ácido de tu estómago tiene un pH de entre 1 y 3, casi tan potente como el ácido de una batería. En experimentos, este ácido fue capaz de debilitar y disolver parcialmente cuchillas de afeitar en solo 24 horas.
¿Por qué no nos quema? El estómago secreta una mucosidad rica en bicarbonato que actúa como un escudo. Además, las células del revestimiento estomacal se regeneran tan rápido que tienes un "estómago nuevo" cada 3 o 4 días.
Tu estómago es un laboratorio químico viviente. Produce una de las sustancias más agresivas de la naturaleza, pero se mantiene a salvo reconstruyéndose constantemente.