Estos gigantes misteriosos son los vertebrados vivos más longevos. Viven a cámara lenta en las gélidas aguas del Ártico.

Imagina un tiburón que nada hoy y ya estaba vivo cuando se construyó el Taj Mahal o cuando llegaron los primeros peregrinos a América. Eso es el tiburón de Groenlandia.
Con datación por carbono en los ojos de estos tiburones se ha comprobado que viven al menos 272 años y se estima que algunos superan los 500. Son el vertebrado (animal con columna) más longevo del planeta. Donde nosotros tenemos suerte de llegar a 100, ellos están empezando.
Al vivir tanto, todo va a cámara lenta: crecen solo un centímetro al año. Tardan muchísimo en madurar y no alcanzan la "pubertad" (edad reproductiva) hasta alrededor de 150 años. ¡Más de un siglo como "adolescente"!
¿Por qué viven tanto? El agua gélida del Ártico. Su metabolismo es muy lento: se mueven despacio, comen despacio, envejecen despacio. Son los "perezosos del océano" y superan en longevidad a casi todos.
El tiburón de Groenlandia es el vertebrado más longevo: puede vivir hasta 500 años y no empieza a reproducirse hasta los 150. Su secreto es una vida muy lenta en agua muy fría; auténticos viajeros en el tiempo de las profundidades.