Para evitar que los edificios de piedra se hundieran en el barro, los venecianos clavaron millones de postes de madera en el suelo. ¡La ciudad descansa sobre un bosque oculto!

Venecia es famosa por sus canales, pero aún más sorprendente es lo que hay bajo el agua: toda la ciudad se asienta sobre millones de pilotes de madera que llevan allí más de 1.000 años.
Cuando los primeros habitantes se refugiaron en la laguna de Venecia ante los invasores, solo encontraron barro y arena. No se pueden levantar palacios de piedra sobre barro. La solución fue clavar troncos afilados (sobre todo alerce y roble) hasta una capa de arcilla más dura.
La iglesia de Santa Maria della Salute, por ejemplo, descansa sobre más de 1.106.657 pilotes de madera, de unos 4 metros cada uno.
Normalmente la madera se pudre con la humedad. Bajo Venecia se mantiene firme por dos razones:
Para conseguir toda esa madera, los venecianos tuvieron que talar bosques enteros en Eslovenia, Croacia y Montenegro. Transportaron los troncos por agua y los clavaron en la laguna. Así que al pasear por Venecia, caminas sobre un bosque enorme, boca abajo y sumergido.
Venecia es un milagro de ingeniería: millones de estacas de madera forman una base sólida en el barro, conservadas por la falta de oxígeno y el agua salada. Sin ese "bosque oculto", la ciudad habría desaparecido bajo el mar hace siglos.