En este templo único, las ratas no son plagas, ¡son huéspedes sagrados! Más de 25.000 ratas negras viven aquí, protegidas y alimentadas por personas que creen que son reencarnaciones de la familia de una diosa.

En Deshnoke, Rajastán, se encuentra el Templo Karni Mata. Mientras que en otros lugares se huye de las ratas, aquí miles de peregrinos caminan descalzos entre ellas con respeto.
La leyenda dice que la diosa Karni Mata decretó que los miembros de su familia no morirían, sino que se reencarnarían en ratas hasta volver a nacer como humanos. A estas ratas se las llama kabbas.
Karni Mata es un ejemplo de cómo la fe puede transformar a un animal "indeseado" en un ser sagrado. Es un lugar donde la coexistencia entre humanos y animales llega a un nivel espiritual único.