Durante siglos, las zanahorias silvestres eran naturalmente púrpuras, blancas o amarillas. Las zanahorias naranjas que comemos hoy fueron creadas por agricultores holandeses en el siglo XVII como tributo a la familia real holandesa, la Casa de Orange.

Si piensas en una zanahoria, imaginas un vegetal naranja brillante. Pero si viajaras 400 años al pasado, tu plato habría tenido colores mucho más púrpuras.
Históricamente, las zanahorias silvestres se originaron en Persia (Irán actual). Estas primeras zanahorias tenían varios colores: púrpura intenso, amarillo pálido y blanco. El naranja era en realidad una mutación genética rara que no era popular al principio.
En el siglo XVII, los agricultores holandeses quisieron honrar a su líder, Guillermo de Orange, durante la lucha por la independencia. Para rendir tributo a su nombre y al color nacional, cruzaron variedades raras de color amarillo y púrpura-rojizo hasta crear una zanahoria naranja vibrante y estable.
No fue solo política; la variedad naranja era más práctica:
La zanahoria naranja es un tributo político de hace 400 años que resultó tan delicioso que conquistó el mundo. Hoy, las variedades púrpuras y amarillas están regresando como productos gourmet.