Estambul se extiende entre Europa y Asia, separada por el estrecho del Bósforo. ¡Es un lugar donde puedes pasar de un continente a otro en solo unos minutos cruzando un puente!

Estambul es una ciudad que se niega a limitarse a un solo continente. Actúa como la puerta histórica entre Oriente y Occidente, situada literalmente en la frontera entre Europa y Asia.
La ciudad está dividida por el Estrecho del Bósforo, una vía navegable natural que conecta el Mar Negro con el Mar de Mármara.
En Estambul, cruzar de un continente a otro es parte de la rutina diaria. Miles de personas cruzan los puentes del Bósforo o usan túneles submarinos para trabajar en un continente y dormir en el otro.
Estambul es el punto de encuentro físico de dos mitades del mundo. Su ubicación única la convirtió en la capital de grandes imperios y en un crisol de culturas inigualable.