Los plátanos contienen potasio, y una pequeña parte es radiactiva. Pero no te preocupes: tendrías que comer millones de una vez para que fuera peligroso.

Parece el origen de un superpoder, pero es cierto: los plátanos son radiactivos. Antes de soltar el batido, conviene saber que es algo natural en el mundo en que vivimos.
Los plátanos son ricos en potasio, un mineral esencial para el corazón y los músculos. En la naturaleza, una fracción mínima del potasio (un 0,0117 % aprox.) es un isótopo llamado potasio-40, que es radiactivo.
Los científicos usan una unidad divertida llamada dosis equivalente al plátano para explicar niveles bajos de radiación.
En absoluto. Tu cuerpo mantiene bien el equilibrio: si tomas demasiado potasio, lo elimina. Para intoxicarte por radiación a base de plátanos tendrías que comer unos 10 millones de una vez, algo imposible.
Sí, los plátanos son radiactivos, ¡pero tú también! Los humanos tenemos potasio y somos un poco radiactivos. La radiación del plátano es un fenómeno natural mínimo y totalmente inofensivo para la salud.